Música folclórica
Bauls
Los bauls de Bengala son una orden de músicos que datan del siglo XVII, quienes tocan un tipo de música visnuista, influenciada por sufismo y budismo, usando los instrumentos khamak, ektara y dotara. Son cantantes-poetas itinerantes cuya música es rústica, y reflexiona en lo infinito entre los contextos cotidianos de trabajo y amor.
Bhangra
Bhangra es una música y danza originaria de la región de Panyab (norte de la India y Pakistán). Siendo el resultado de mezclas de distintos bailes antiguos de la región, se popularizó por los agricultores en la fiesta anual que celebraban por la llegada de la primavera, donde la cosecha del bhang (especie de cáñamo) le dio su nombre
Qawwali
Música mística sufí de origen persa/musulmán muy popular en el Punyab indio y pakistaní.
Rajasthan
Rajasthan tiene muchas formas de danzas folclóricas que son atractivas, hábiles y algo agradables para cualquier grupo de edad. Las danzas folclóricas de Rajastán son populares en todo el mundo. Algunas de las formas de danza tradicionales de Rajasthan son muy diferentes, ya que solo las personas capacitadas pueden hacerlo. La danza Ghoomar de Udaipur y la danza Kalbeliya de Jaisalmer han ganado reconocimiento internacional. La música folclórica es una parte vital de la cultura de Rajasthani. Kathputli, Bhopa, Chang, Teratali, Ghindr, Kachchhighori, Tejaji, etc. son ejemplos de la cultura tradicional de Rajasthani.Música general
Europa y Occidente tienen su música fundada sobre el sistema de división de la octava en 12 semitonos, o sea 12 intervalos mínimos definidos científicamente. China constituye su música sobre la serie de los 12 lyú obtenidos por una progresión de quintas consonantes y ordenados dentro de los límites de una octava, sonidos escrupulosamente medidos y establecidos matemáticamente desde la más remota antigüedad. Los árabes basan todo su sistema musical en la octava dividida en 24 cuartos de tono, división regular con alguna correspondencia con el sistema de los 12 semitonos europeos; pero en el Indostán encontramos un sistema de sonidos inspirado en la división de la octava en 22 partes no iguales llamados srutis, y esta división, cuyo origen no es conocido, tiene consecuencias muy curiosas para los europeos, ya que la idea de la consonancia, entendida en la acepción occidental, queda descartada, pues entre los intervalos que pueden formarse con shrutis sólo hay uno, el que dividiendo la octava en dos partes iguales coincide con el sruti número 12, equivalente al europeo denominado cuarta aumentada (do-fa#), siendo todos los demás extraños en absoluto a los oídos occidentales. Ello representa una dificultad, y es la que tanto la comprensión como la interpretación de la música indostánica ha de ser por aproximación y casi nunca en su valor absoluto; una canción, un trozo de música instrumental, como una melodía cualquiera, al estar concebida por el sistema de los srutis, no es transportable exactamente en la gráfica europea ni es ejecutable sobre un instrumento basado en el temperamento. Cabe observar estas particularidades para comprender que las melodías indostánicas que acostumbran acompañar los estudios y comunicaciones relativas a este género musical, hechas con la gráfica occidental, son transcripciones aproximativas de las cuales el oído educado a la europea no puede apreciar su positivo valor, ni el musical ni el técnico, de las formaciones modales. Antes de 1920 la música de la India se basaba en templos, para sus dioses y en los chamanes.
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